He visto por internet muchas imágenes de la famosa "tarta piñata" y la verdad es una idea súper divertida para hacer de un bizcocho convencional una tarta vistosa que va a gustar a todo el mundo. Por eso podeis hacerla para un cumpleaños, para una reunión de amig@s o simplemente para darnos un pequeño placer, eso sí terminareis con una sobredosis de azúcar jajaja.
A continuación os pongo los ingredientes, las cantidades e imágenes para que os hagais una idea de como queda, espero que os guste!
Para la tarta:
- 2 paquetes de "base de tartas"
- Chucherías
- Fondant
Para la buttercream:
- 150g de azúcar glass
- 150g de mantequilla
- 3-4 cucharadas de Nutella
En primer lugar haremos la buttercream, yo utilicé la thermomix y con unos segundos ya estaba hecha. Se mezclan la mantequilla (a temperatura ambiente) y el azúcar glass y una vez tengamos una mezcla homogénea se añaden 3-4 cucharadas (bien grandes) de Nutella, se vuelve a batir y tiene que quedar algo así:
Una vez tenemos hecha la buttercream podemos meterla en una manga pastelera y apartarla mientras hacemos el montaje de las bases de la tarta.
Las bases que viene ya hechas están un poco pegadas unas a otras, así que con mucho cuidado hay que separarlas. En cada paquete vienen tres bases, yo he utilizado cuatro y las dos que me han quedado más rotas las he puesto en medio y les he quitado el centro formando un círculo para poder meter luego las chuches.
Entre cada base pondremos una capa de Nutella para que queden bien pegadas.
En este caso aconsejo que si tenéis lo necesario para hacer el bizcocho casero que lo hagáis, porque las bases que yo he utilizado quedan muy secas y con un bizcocho hecho en casa seguro que hubiera quedado perfecto,lo que pasa es que yo no tengo aún los moldes necesarios para ello.
Cuando tengamos toda la tarta montada la cubrimos con la buttercream de Nutella que hemos hecho al principio y la dejamos reposar en la nevera durante unos 30 minutos aproximadamente.
Mientras tenemos la tarta en el frigorífico vamos a amasar el fondant con muuuucha paciencia (la verdad que pensaba que era más fácil) y vamos a estirarlo con un rodillo hasta que quede una masa lo más fina posible. Lo siguiente será extenderlo sobre la tarta y ajustarlo con las manos, recortando el sobrante con un cuchillo.
Y por último la decoramos... y a disfrutar!!!